Pendientes artesanales llenos de color, movimiento y personalidad. Diseñados con mostacillas en tonos turquesa y coral, detalles dorados y delicadas caídas que aportan luz y dinamismo al rostro.
Su diseño combina inspiración étnica, espíritu mediterráneo y una estética joya muy especial, perfecta para elevar cualquier look de verano, desde un vestido blanco de día hasta un outfit más sofisticado para la noche.
Hechos a mano con bronce bañado en oro 24K y libres de níquel.

